El prisma cultural de la justicia distributiva
La justicia no es un concepto estático ni universal; es, en esencia, un reflejo de las prioridades morales de una sociedad.
En este proyecto internacional, nos proponemos explorar la justicia distributiva —entendida como el marco que determina cómo se reparten las cargas y los beneficios en una comunidad— como un fenómeno profundamente arraigado en la cultura. Al integrar las perspectivas de las Relaciones Internacionales, el Derecho y la Economía, buscamos desentrañar cómo el “sentido de lo justo” varía drásticamente cuando cruzamos las fronteras invisibles de los valores globales. Para ello, utilizamos como brújula el Mapa Cultural de Inglehart-Welzel, que nos permite situar a cada nación en un espectro que va desde la tradición hasta la secularidad, y desde la lucha por la supervivencia hasta la libertad de autoexpresión.
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Nuestra misión
La elección de nuestros países no ha sido aleatoria; responde a la intención de capturar la mayor diversidad de perspectivas posible para obtener una visión verdaderamente global. Al incluir países como Dinamarca, paradigma del bienestar secular europeo, frente a la tradición de Egipto o Irán, estamos contrastando modelos de confianza institucional con modelos de solidaridad comunitaria y religiosa. Al sumar la potencia estatista de China, el paternalismo soberano de Rusia, el plurinacionalismo de Bolivia y la transición democrática de la República Checa, cubrimos casi todas las “zonas sísmicas” del mapa de valores. Esta pluralidad nos permite observar cómo los contrastes geográficos se traducen en contrastes normativos: desde sistemas donde la justicia se basa en el mérito y el contrato social, hasta aquellos donde la distribución está ligada a la identidad nacional, la fe o la resistencia histórica.
Nuestra visión
Nuestra investigación parte de una premisa fundamental: un mismo sistema de distribución de riqueza o derechos puede ser percibido como una bendición en un contexto y como una injusticia en otro. Mientras que en sociedades orientadas a la autoexpresión, la justicia distributiva se mide por la capacidad del Estado para garantizar la autonomía individual y la igualdad de oportunidades, en aquellas sociedades donde imperan los valores de supervivencia, la justicia se traduce a menudo en estabilidad, orden y la garantía de necesidades básicas. Esta tensión es la que da forma a los diferentes regímenes que analizamos, donde la estructura legal y económica no es más que el brazo ejecutor de los valores subyacentes de la población.


Nuestro equipo
· Elena Álvarez Ruiz : Dinamarca
· Lorena Bullón Cruces: Egipto
· Ángela Juani Cordero Rivas: China
· Nadia Hachoumi Galindo: Irán
· Daniela Oñate Garciova: República Checa
· Ania Rubia Souza De Sousa: Rusia
· Sara Guijarro Moreno: Bolivia
Esther Bryce
Founder / Interior designer
Lianne Wilson
Broker
Jaden Smith
Architect
Jessica Kim
Photographer